24.9.05

Recuento de mis fracasos

No he podido dejar para siempre el triste cigarrillo,
No he podido dejar de soñar con tus besos profanos
No he logrado olvidar de una vez el olor que dejaba
El amor en mi piel, ni la flor del laurel, ni las tardes en vano.
No he perdido ni un solo pecado, ni un solo vicio
Ni tampoco he perdido el rastro de tus ojos claros,
No he perdido el miedo a la quietud de las noches vacías
Ni he olvidado el placer que me daba volar de tu mano.

No logré vencer mi pasión por las madrugadas
No logré superar mi adicción por los libros extraños
Nunca pude encontrarle la vuelta al cubo de colores
Y sigo escrutando de atrás para adelante las hojas de los diarios.
Aún leo devota, paciente, todos los horóscopos
Y todavía creo en la existencia de ángeles, hadas y magos.
No encontré todavía el final del arco iris
Pero no por eso he dejado, concienzudamente de buscarlo,
Nunca tuve el mundo en una palma
Pero sí el universo que me pertenece en tus manos.

No consigo controlar mi manía de tocarlo todo
Ni he logrado evitar la tendencia a caminar sin rumbo,
Aún me emocionan los bebés y los niños, el Arco del Triunfo,
La gente cuando llora, los árboles, los perros vagabundos.
No he podido dejar de jugar con lo que tenga a mano
Ni he cambiado por una gaseosa jamás un café.
No he podido volver a bailar un tango
Desde que mi abuelo se fue.

No resisto las siestas al sol en tardes domingueras,
Y me niego rotundamente a no perder el tiempo.
Nunca pude tirar de una vez esa vieja remera
Ni limpiar a fondo mi departamento.
No he logrado enseñarle a mi gato a no despertarme
No he sabido ahorrar jamás un poco de dinero
No he perdido el terror que me invade cuando piso un banco
O alguna oficina, o algún ministerio.

No he aprendido de la historia más que los datos inútiles
No he podido encontrarle el sentido a tener un pez,
No he querido dejar de soñar cada vez que he podido
Ni he encontrado el cuadro de Rivera que vi aquella vez.
Jamás podré apreciar el sabor del guiso de mondongo
Y nunca olvidaré a los amigos que no están junto a mí.
No he podido quemar mis barcos para errar por el mundo
Ni he sabido limpiar de mi alma la esencia de lo que alguna vez fui.

Podría ser tanto mas largo…
Pero esto termina hoy aquí.


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