Besos y Rezos
El Cura que va a casarnos se está muriendo. Y lo sabe. Y no lucha contra ello, no huye, no hace nada más que vivir tranquilamente hasta que suceda. Deja los papeles ordenados, toma notas que todos puedan entender... hoy estuvimos con él, nos abrió el expediente, prolijamente nos explicó como eran las cosas, y luego nos recomendó: "vengan un tiempo antes, para ponerse en contacto con el Padre que va a guiar su ceremonia". Es una manera de despedirse. Es una resignación atroz.Nosotros nos besábamos, nos amábamos y empezabamos una vida nueva, soñando, parándonos ante el altar, escuchando la voz avenjentada del Padre Leon... y él, probablemente, secretamente, se despedía, riéndose tranquilamente porque la vida encuentra maneras curiosas de desenvolverse, y desentenderse de uno.

