20.3.06

Suspiro

De golpe, mientras preparaba el mate para mi jefe, me vinó así, de la nada, una sensación demasiado fuerte de estar donde no debía.

Me ví a mi misma en una casa de barrio, de esas que son de plan de viviendas, todas iguales por fuera, llena de maderas y telas escocesas por dentro. A mí misma, sin trabajar, apenas levantada desayunando con mi marido y despertando a los chicos para el colegio.

Fue una imagen muy fuerte. Ya me arruinó el resto del día. Encima, tengo una de esas mañanas que no podes, simplemente no podés tener los ojos abiertos.

Suspiro. Mierda Carajo.


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